viernes, 17 de julio de 2009

1904: LA REVUELTA ANTIVACUNA EN RIO DE JANEIRO por Luiz Carlos Silva Pereira


A principios del siglo XX, mientras otras capitales de países occidentales ya tenían sus más acuciantes problemas urbanos, la ciudad de Rio de Janeiro, entonces la capital federal de Brasil, aún mantenía el aspecto de un ausente desarrollo en su constitución, con casas muy viejas, una población muy pobre e ignorante en su casi totalidad, y no había peligro en las arterias principales.

La gente no hacía esfuerzos para mejorar su patrón de vida, por lo tanto sus viviendas empeoraban con el paso del tiempo, tan viejas como sucias, tornando muy desagradables las caminatas y paseos en medio de una Naturaleza deslumbrante y esplendorosa.

Tanto abandono y desprecio, terminó por llenar los hospitales públicos con enfermos de viruela y otros males, causados por la indiferencia del pueblo, con proliferación de ratas atraídas por la basura no recogida.

Esto hizo que el Gobierno Federal, entonces a cargo del Señor Presidente, Dr. Rodrigues Alves, tomara cartas en el asunto. Y en 1904 convocó a higienistas, ingenieros y arquitectos para cambiar el estigma de una ciudad que, aunque deteriorada, atraía visitantes del exterior, tanto negociantes como turistas.

El científico Dr. Oswaldo Cruz (foto de esta nota), fue el encargado de las obras de sanidad, y lo hizo con reconocido tesón al instituir una masiva campaña de vacunación contra la viruela, lo que generó una revuelta popular que, en poco tiempo, se tornó motivo de agresiones a los encargados de la salud los cuales, además, tenían en su contra alumnos, soldados y oficiales de la Escuela Militar, a quienes se aliaban vándalos y malhechores.

El periódico “Gazeta Mercantil” publicó de esta manera lo que se estaba sucediendo: “Tiros, algarabía, embotellamiento del tránsito, tiendas cerradas, faroles rotos por pedradas, destrucción parcial de los predios públicos y privados, árboles sacados de cuajo: el pueblo de Rio de Janeiro desafía el proyecto de vacunación obligatoria propuesto por el higienista Dr.Oswaldo Cruz”. (14 de noviembre de 1904).

Los periódicos de la oposición al gobierno azuzaban más los ánimos de los exaltados, así como a los vándalos, enfatizando que la vacunación se haría en las partes íntimas de las mujeres, las que estarían obligadas a desnudarse ante los especialistas en Salud Pública.

El 16 de noviembre, el señor Presidente decretó el Estado de Sitio, calmando así las protestas. El saldo de este furioso movimiento resultó en 50 muertos y 110 heridos. Centenares de personas fueron arrestadas y llevadas a un presidio en el Estado de Acre, muy lejos de la Capital.

Cuando el Gobierno controló la situación, la vacunación fue reiniciada, sin ningún tipo de reacción pública. Así, la viruela fue erradicada de Rio.

Como resabio actual de este triste y bochornoso suceso, y por increíble que parezca, aún hay países que exigen certificado de vacunación antivariólica a los brasileños que viajan al exterior.

Publicado por Luiz Carlos Silva Pereira
© Rio de Janeiro, Brasil
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