domingo, 16 de agosto de 2009

Esta máquina llamada Mundo... por © Marta Milesi


Las cosas pasan en esta ciudad de Buenos Aires y ¿por qué no? En el mundo entero suceden cosas todos los días, algunas veces buenas pero la mayoría malas, es que lamentablemente el mundo está loco y los seres humanos que en él habitan no son capaces de coordinar sus ideas y menos sus actos.

Actos de violencia que ahora en esta querida ciudad se han vuelto cotidianos y ya no nos asombra el salvajismo con el cual los ejecutan, ahora nos quedamos con el alma hecha pedazos esperando, casi sin esperanza, que todo pase y se retome la cotidiana normalidad de ir a pasear por la Avenida de Mayo y sentarse en un banco de la plaza de la República.

Es sabido que la violencia engendra más violencia que a nada conduce y, me digo yo ¿Por qué no podemos vivir en paz y tranquilidad y hacer como esos seres que no razonan pero su instinto los lleva a actos increíbles? Como el de ese perro llamado Orión que paseaba y escuchó un quejido constante y, sin pensarlo dos veces, corrió hasta un pozo encontrando a una perrita que se había caído y estaba perdida, pidió ayuda a su dueño y juntos la rescataron. ¿No es una historia hermosa?

Orión, en la mitología, es el hijo de la tierra y el mar enviado por Diana para formar la constelación de ese mismo nombre. Es un ejemplo tonto pero muy significativo ya que los humanos no son capaces de rescatar nada, ni siquiera a ellos mismos.

Tal vez algún día la humanidad se dé cuenta que está equivocada y que tiene que cambiar los patrones de comportamiento porque, de no ser así, Dios, pondrá su dedo en el botón de esta máquina llamada mundo y volaremos en mil pedazos, volveremos al espacio convertidos en infinitos átomos sin posibilidad de reunirse otra vez.
Publicado por © Marta Milesi
Buenos Aires, Argentina
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