jueves, 6 de agosto de 2009

¿Casualidades o causalidades? por Catalina Zentner


Acaso simplemente sea un trágico destino el que les está marcado a ciertos seres dotados de talento tan singular, que los vuelve vulnerables a la presión que genera un sistema destinado a la fabricación de íconos cuya permanencia produce un formidable ingreso económico. Y debe mantenerse, aún a costa de la vida del fetiche de turno. Esas son las reglas del mercado en la modalidad de la música que apasiona a multitudes.

Total, hay una larga fila de aspirantes a cubrir el vacío del ídolo caído, casi siempre por no haber podido soportar la exigencia de cumplir con giras y conciertos agotadores, y la búsqueda de soporte en drogas estimulantes para afrontar presiones mediáticas. Sin dejar de mencionar el afán de modificar el cuerpo siguiendo modelos de belleza paradigmáticos que, inevitablemente, conducen a la precariedad de la salud física y emocional.

Y de allí, al salto hacia el fondo del abismo se acorta la distancia.
El más reciente ejemplo es Michael Jackson, cuyo final suma misterio y frustración, con puntos en común con Elvis Presley, Janis Joplin o Edith Piaf. Artistas de raza, solitarios, incomprendidos, arrastrados a la debacle interior que se transforma en un túnel oscuro sin salida. Símbolos de una amarga realidad: “valen más muertos que vivos”.

En tanto las discográficas hacen su negocio, sus numerosos seguidores los lloran y su música resplandece atemporal, capaz de conmover el alma de la gente que se reflejó en sus creaciones, bailándolas, cantándolas, gozándolas, sin dejar de mantener viva la llama de su recuerdo, en lo más hondo del corazón. Allí donde los flashes no hacen falta.

Publicado por © Catalina Zentner
Argentina - Israel

Notibar da la bienvenida a la escritora Catalina Zentner y agradece su colaboración
Dj y el Staff

1 comentario:

Alimontero dijo...

Hola querida Catalina, que gusto verte tambien por aquí..;-)Felicidades!!
A raíz de esta entrada, me recuerdo de haberme encontrado en un ascensor, años atrás, con un reconocido presentador de TV. Nos quedamos los dos en él, e ingenuamente le dije: "ahora solo para mí!"...hubieras visto la cara que puso, me llegué a arrepentir...y luego me sonreí y le dije que era una broma, me presenté...íbamos al mismo piso, solo que él iba donde un sicólogo de renombre...y estuvimos charlando un momento y me dijo que las personas de mucha popularidad, como era su caso, necesitaban mucho de ayuda profesional para poder sostener toda esta avalancha de popularidad que no esperan, desconcen y temen...
Que la vida les cambia abruptamente y que no se puede salir tranquilo, donde van se agolpan las personas, en fin...Imaginate en Chile, país chico y ni tanta farándula, en fin!Entonces, me imagino las exigencia de estos afamados artistas que has mencionado bajo qué tipo de presiones están... y permanentemente "estar cumpliendo"...verdaderamente triste..."pobre, ...los ricos"!

Un gran abrazo mi querida amiga, me ha gustado mucho la mirada a este tema.

Ali