Mostrando entradas con la etiqueta chile. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chile. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de enero de 2012

Una estación rusa caerá en aguas chilenas


Los fragmentos de la estación interplanetaria rusa Fobos-Grunt, que por un fallo aún no esclarecido quedó en la órbita terrestre en lugar de tomar rumbo a Marte, caerán mañana en el Pacífico junto a las costas chilenas, informó hoy Roskosmos, la agencia espacial rusa.

"El momento más probable de la caída de los restos del aparato espacial Fobos-Grunt será el 15 de enero a las 21.51 hora de Moscú (17.51 GMT)", dice el comunicado. El  hecho, de acuerdo con los cálculos, se producirá "cerca de las costas de Chile".

Según los datos de hoy el aparato está en una órbita de una altura máxima de 174,2 kilómetros y mínima de 149,7 kilómetros. "Un grupo operativo sigue constantemente el descenso del aparato", indicó la agencia espacial rusa.

Con anterioridad, la agencia aeroespacial rusa Roscosmos informó de que el peso total de los  fragmentos  que chocarán contra la Tierra ascendería a unos 200 kilogramos.

La Fobos-Grunt, lanzada el pasado 9 de noviembre, debía cumplir una misión de 34 meses que incluía el vuelo a Fobos, una de las dos lunas de Marte, el descenso en su superficie y, finalmente, el retorno a la Tierra de una cápsula con muestras del suelo del satélite marciano. El proyecto, con un coste de unos 170 millones de dólares, tenía como objetivo estudiar la materia inicial del sistema solar y ayudar a explicar el origen de Fobos y Deimos, la segunda luna marciana, así como de los demás satélites naturales en el sistema solar.

Hoy mismo se ha anunciado en Moscú que se prorrogan por una semana más las investigaciones de las causas del fallo que impidió el cumplimiento de la misión.

martes, 8 de septiembre de 2009

Lorenzo Peirano, poeta necesario

Transcribimos a continuación, el texto integral de la entrevista realizada al poeta chileno Lorenzo Peirano por su colega Julián Gutiérrez, publicada en el sitio “Letras.s5.com, Página Chilena al servicio de la Cultura” y en el blog de Julián Gutiérrez: "Hotel Nube"

Entrevista al poeta Lorenzo Peirano:
“Mi ejercicio escritural significa una indagación en las atmósferas y en los sentimientos”.

Por Julián Gutiérrez

“Si nos desentendemos de los gritos / un grito enorme nos remece
si nos desentendemos del dolor / un dolor oscuro nos perfora”


Lorenzo Peirano es de aquellos “otros” poetas necesarios de (re) conocer y cuya voz sugiere conciencia. Su palabra da cuenta de situaciones cotidianas que revelan humanidad: arraigo de un Yo a la condición de existir. Nace en Santiago, en mayo de 1962. Entre 1984 y 1985, edita la hoja de poesía El Bastardo. Luego publica Respirando Callejones (1990) y El solitario de mis naipes (1995). Colabora en Pluma y Pincel, en Artes y Letras de El Mercurio, www.letras.s5.com y Periódico Literario Carajo. Parte de su obra ha sido publicada en revistas y suplementos como La Gota Pura, Signos de la Poesía, Zona de Contacto y Trilce; e incluida en las siguientes muestras y antologías: SECH-PRED: "Muestra de Literatura Chilena", La Nación,1992; "Poetry from Chile: 26 New Voices", Juan Hernández (editor). The Traslators Worshop, USA, 1993; "Muestra Generación 1960", revista Simpson 7 , segundo semestre de 1999; “Poesía Chilena Desclasificada (1973-1990)”, Editorial Étnika , 2006; “Poéticas de Chile/Chilean Poets on the Arto of Poetry”, Editorial Étnika, 2007, “El Lugar de la Memoria”, Editorial Ayún, 2007 y “Fin de Siglo: nueva poesía chilena de los 80”, Editorial Ventana Abierta., 2009.

Respecto a su escritura, Antonio Salgado señala: “Su lenguaje es concentrado, casi sin adjetivación ni referencias analógicas, y parece nacer como poesía del centro de su existir, marcado por preocupaciones religiosas, la proximidad de la muerte y la tarea de vivir sin restarse a lo que sucede a su alrededor”.

He aquí su compartir desde el silencio y su humana condición de hombre que habita este país tan proclive a la lejanía y al olvido. Escuchémosle.

- ¿Cómo ocurrieron tus inicios literarios, en términos de ambiente, amistades e inquietudes?
- Fue algo paulatino, algo que seguramente se desarrolló en la niñez debido a ciertos acontecimientos trágicos que no tenían por qué afectarme, o yo enterarme de ellos; pero que me afectaron y entorpecieron mi desarrollo normal. Fui un mal alumno, un niño aborrecible; siempre en mí todo fue equívoco y anduve demasiado confundido durante mucho tiempo. Hijo único, imagínate; mi padre era un hombre mayor y práctico, un hombre de negocios. Mi madre, bueno, ella fue todo. Tuve su apoyo siempre. Salíamos a veces al centro y visitábamos librerías; ella me hizo leer a Victor Hugo, Balzac, Tolstoi, Eça de Queiroz. Después vendría mi pasión por Miguel Hernández (el Hernández de “El rayo que no cesa” y del “Cancionero y romancero de ausencias”). Verás, cuando yo tenía trece años sentí la necesidad de escribir un poema; luego se lo leí a mis padres. Mi madre, por supuesto, apoyó mis resultados, sin embargo, mi padre, muy serio, me dijo que no escribiera más. Eso fue espantoso; mi padre, a parte de leer a los clásicos (tenía una hermosa edición de La Divina Comedia) era un admirador de Rubén Darío. Tenía también, entre sus viejos discos, uno en el que recitaba Neruda. La familia de mi padre es de inmigrantes, y él fue formado con educación y trabajo. Ahora, yo creo que su orden --porque fue una “orden” y no un “consejo”--, fue motivada, como después me indicó mi madre, debido a las penurias que, de seguro, afectarán a alguien que escribe; él no quería verme como ahora yo me veo: desesperado por la falta de dinero. Mi padre fue amigo, además, de Miguel Serrano y de otros escritores. Ahora, con el tiempo, creo que logré superar aquella experiencia, y más o menos a los diecinueve años decidí, o entendí, que realmente tenía que escribir. Y fui afortunado, el azar me llevó a conocer al poeta Jorge Teillier y a otras personas, escritores, que, de muchas maneras, me reafirmaron. Recuerdo casi con pavor un taller de poesía realizado en la Sech por Enrique Valdés. Fue en 1982. Digamos con pavor y nostalgia. Allí conocí a uno de nuestros grandes poetas, Mauricio Ramírez. Con Ramírez creo haber aprendido muchas cosas. Compartíamos lecturas de Sábato, Cortázar, Neruda; Ramírez también fue amigo del poeta Teillier, y juntos tuvimos el privilegio, en más de una ocasión, de escuchar, leídos por el mismo Teillier, sus nuevos poemas. Ahora, y con la mano en el corazón, te puedo decir que continúo en los “inicios” y que, de algún modo, sigo aprendiendo de mis amigos muertos y vivos.

- ¿Qué autores influyeron en tu trabajo de aquel entonces en términos de propuestas?
- Cuando me tomé en serio escribir, leí todo lo que pude (aún sigo en eso).Para mí fueron muchos autores; pero de aquel tiempo, digamos a partir de 1982, los simbolistas franceses, Antonio Machado, Borges, Cervantes, Dante Alighieri, la poesía griega y latina, Díaz Casanueva, Lihn, Barquero, Jorge Teillier (con el privilegio de ser su amigo), Eugenio Montale (“Ossi di sepia”). Por consejo del poeta Teiller descubrí a Bradbury y Robert Graves. Para mí fue fundamental “La Diosa Blanca” y todo lo que conlleva. Creo que en aquel tiempo primaba en mí la aventura de reconocer las distintas voces (infinitas) de la literatura. Y no hice (ni hago) distinciones entre narrativa y verso, o prosa y verso, cuando se trata de poesía. Son cosas de Perogrullo, lo sé. También admiré (y admiro) la poesía de Ramírez, de quien ya te hablé. A Álvaro Ruiz, mi amigo, lo comencé a admirar cuando leí publicado en La Gota Pura un poema suyo: “Salva para Antonin Artaud”. Alguna vez se lo dije, años atrás; pero, para mi sorpresa, se molestó bastante. Ruiz, como tú has de saber, fue uno de los grandes amigos del poeta Jorge Teillier.

- ¿Cómo definirías tu proyecto poético o ejercicio escritural en término de intenciones o propuesta creativa?
- Lo razonable sería definirlo en intenciones. ¿Qué intento hacer? La verdad es que mi proyecto no pasa por un tema, por una experiencia de periodista aficionado. Tampoco pretendo (cualquiera pretende cualquier cosa), la atención de las multitudes. Sé que al hombre común lo tiene sin cuidado la poesía; y que si tú le haces leer cualquier poema de los laureados de ahora, lo más probable es que te quite el saludo. “¿Oiga, este gallo está loco” . Por lo mismo, mi ejercicio escritural significa una indagación en las atmósferas y en los sentimientos que conforman este mundo y aquel mundo. Me interesa cuando Montale dice: “Questa rissa cristiana che non ha/se non parole d’ombra e di lamento/che ti porta di me?” No me preocupa el entendimiento directo, la crónica naïf y un poco resentida (llorar por lo que no me dieron y me correspondía) de algunos viejos “rockeros” que se hacen –según escuché—agujeros en los zapatos para conseguir aún más becas. Machado decía que el hecho de escribir ya es bastante raro, y que publicar, bueno, eso ya viene a ser el colmo. Entonces, si ya soy extraño, sigo en lo mío. No me niego, no oculto mi yo (ni me masturbo en público); me expreso dentro de mi lenguaje; tampoco pido sospechosos préstamos. Aunque la otra respuesta, la más sincera, se halla en mis poemas o textos.

- ¿Qué factores consideras determinantes en el proceso creativo?
- La tranquilidad económica. Si la tienes, todo se da con más fluidez. Y digo esto, porque sólo puede existir la tranquilidad económica. Nuestra vida es interesante, toda vida lo es. Y siempre estamos –como se sabe— a punto de morir. Yo aspiro a la tranquilidad económica para canalizar toda la intranquilidad que se esconde en los rincones. Yo aspiro a una mañana con capuccino y tostadas de pan de molde con mantequilla.

- ¿Qué criterios usas para identificar un buen poema?
- Casi todos los criterios mencionados y no aplicados, me suenan un tanto ridículos; pero creo que Oliverio Girondo lo expresó de manera insuperable: “La poesía siempre es lo otro, aquello que todos ignoran hasta que lo descubre un verdadero poeta”

- ¿En qué proyecto literario estás trabajando actualmente?
- No hay ningún proyecto literario. Nada. Aunque, a decir verdad, casi todas semanas cambio de proyecto literario. Pienso en escribir más poemas, eso está claro. No obstante, la vida dirá. Son tiempos realmente difíciles.

Un poema de Lorenzo Peirano

PODRÉ PALPAR ESAS ARRUGAS

Podré palpar esas arrugas
y arrugarme yo también.
Hay formas que se deshacen en mi sangre
y penas que me golpean con su rezo.
Podré salir de mi escondite
o aniquilarme entre leyendas.
Hay padres de familias que rompen sus arterias
e hijos que caen para siempre.
Yo soy un hijo que ha caído,
y soporto los motores
y me entrometo en el comercio
de los aguaceros y sus gritos.
Carece de importancia ser hombre o esqueleto.
Carece de importancia ser esqueleto o sanguijuela.
Podré sentarme y respirar.
¿Me querrán por inútil? .. ¡Me querrán!
© Lorenzo Peirano
Machalí, Chile
.
Publicado por Alberto Peyrano
Buenos aires, Argentina
.

lunes, 10 de agosto de 2009

EL ADIÓS A ALFONSO CALDERÓN


Santiago (Chile)A raíz de un infarto del miocardio falleció, el pasado sábado, el Premio Nacional de Literatura de Chile Alfonso Calderón, a los 78 años, académico de varias universidades y destacado profesor de castellano, poeta y escritor, padre de la reconocida poeta Teresa Calderón.

Calderón recibió el premio en 1998 cuando muy pocos apostaban por él para recibir tal galardón, no por falta de méritos, sino porque en aquella ocasión su postulación competía con candidatos como Volodia Teitelboim, Fernando Alegría, Guillermo Blanco y Enrique Lafourcade.

Sin embargo, Calderón, nacido en san Fernando el 21 de noviembre de 1930, se ganó el votó de la mayoría del jurado conformado por el entonces ministro de Educación, José Pablo Arellano, quien afirmó que tomó la decisión por "la lucidez, profundidad y variedad del ensayista, crítico, novelista, poeta y antólogo".

En la ceremonia de entrega del trofeo, el ex ministro Arellano indicó que "el jurado destacó el deslumbrante estilo de Alfonso Calderón y la continuidad de una vida entregada a su vocación desde la juventud y a la formación de nuevos autores".

Al recibir aquel Premio, Calderón indicó que "nací con la literatura y moriré con la literatura, ahora no en honor de la literatura porque ese puede ser un mal olor".

Dentro de sus obras más destacadas se encuentra "Memorias de memoria" (1990), una obra de más de tres mil páginas dividida en siete tomos. También es autor de "Primer consejo a los arcángeles del viento" (1949), "El país jubiloso (1958), "La Tempestad" (1961), "Los cielos interiores" (1962), "Antología de fábulas" (1964), "Grandes cuentos humorísticos" (1966), "El cuento chileno actual: 1950-1967" (1969), "Toca esa rumba don Azpiazú" (1970), "Antología de la poesía chilena contemporánea" (1970) y "Cuando Chile cumplió 100 años" (1973).

Dentro de sus creaciones más actuales están "Memorial del viejo Santiago" (1984) y "Una bujía a pleno sol" (1997).

Publicado por Alberto Peyrano
Buenos Aires, Argentina
Fuente: Diario El Mercurio (Chile)
.

martes, 4 de agosto de 2009

¡Felices 60 años Condorito!


Sesenta años después de que apareciera robando gallinas en una tira cómica de la revista chilena Okey, Condorito está presente en 77 diarios de América Latina y EEUU, y sigue haciendo reír mientras reivindica la astucia de los chilenos en historias centradas en el ya célebre Pelotillehue.

El aniversario 60 es recordado por una edición especial de la revista que salió a la venta este martes en Chile y que compila los mejores chistes y parte de la historia del personaje, creado por el caricaturista René Ríos Boettiger, mejor conocido como Pepo.

Con rostro de cóndor -el ave emblema de Chile-, de carácter pícaro y con sólo dos enormes dedos en cada pie, Condorito nació como una respuesta a unos personajes latinoamericanos de la película 'Saludos Amigos' de Walt Disney, según contó su creador. "El personaje nace como un representativo del pobre chileno, marginal, que llega de la provincia a vivir a las márgenes de la ciudad capital", explicó a la AFP Hernán Montealegre, autor de Historia del Humor Gráfico en Chile. "Además incorpora varios de los símbolos chilenos. El cóndor, que está en el escudo nacional del país, su camiseta con el color de la selección y sus pantalones negros de campesino", agregó.

Jefe caníbal, pintor de líneas de carreteras, millonario de zapatos brillantes y hasta loco con ojos en espiral, Condorito siempre ha desarrollado sus aventuras en Pelotillehue. Montealegre precisó que el sufijo 'hue' en lengua mapuche (etnia original chilena) significa 'donde abunda algo' o 'lugar de', y eso se suma al 'pelota', que alude al tonto. Entonces Pelotillehue significaría pueblo de tontos. En este lugar están el bar 'El Tufo', el restaurante 'El Pollo Farsante' el santo 'San Guchito' y el diario 'El Hocicón', cuyo lema es 'pobre pero honrado' y fue fundado el 15 de noviembre de 1943, según se lee en su portada. En Pelotillehue viven Yayita -la curvilínea y eterna novia de Condorito- y Doña Tremebunda, la madre de ésta; sus amigos como el borracho 'Garganta de Lata', el servicial Don Chuma, el inocente Ungenio y Huevoduro, entre otros. Pelotillehue creció además con la modernidad: la clásica bebida 'Tome Pin y haga Pun' es ahora 'Tome Pin Zero, Zero Pun'.

Desde Chile, el 'pajarraco' -como lo llama su archirrival, el petulante Pepe Cortisona-, llega hoy a 13 países, incluido Estados Unidos. Para su internacionalización lentamente fue dejando de lado los modismos chilenos, aunque se mantiene la esencia del personaje. "Ahora tiene un lenguaje neutro que permite que se lea en un país latinoamericano sin mayores problemas", considera Montealegre.

Para el historietista chileno Pedro Peirano nunca "Condorito provocó carcajadas pero por alguna razón siempre fue imposible dejar de leerlo. Nunca se manejó en el terreno de lo que denominamos 'humor inteligente', pero su autenticidad y gentil incorrección lo hacían irresistible", señala.

Condorito partió en las pequeñas editoriales Zig-Zag o Pincel. Poco antes de la muerte de Pepo, en 2000, la edición de la revista de Condorito pasó a Televisa Chile, mientras las tiras cómicas de diarios, el merchandising y las producciones audiovisuales recaen sobre Inverzag en Chile y World Editors, que tiene los derechos a nivel internacional. En la revista trabajan una decena de dibujantes y guionistas que dan vida a unas seis ediciones mensuales en distintos formatos que llegan a unos 80 millones de lectores, según Peirano. Un total de 77 diarios publican las tiras cómicas en América Latina y Estados Unidos. En EEUU está presente en 26 diarios, algunos de ellos en inglés.

Fuente: Montevideo Comm / tiempo libre

.

lunes, 27 de julio de 2009

CARDENAL GALARDONADO


El poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, que recibió hoy el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, posee una de las voces más sonoras de la poesía en español y se caracteriza por su espíritu rebelde y su compromiso político.

Así lo reconoce el jurado de este galardón chileno instaurado en 2004 con motivo del centenario del Nobel de Literatura Pablo Neruda y entregado hoy en Santiago por la presidenta Michelle Bachelet.

El premio se le concedió a Cardenal por haber sabido "remozar la tradición occidental clásica aplicándola a la actualidad contemporánea", y "por su interés y preocupación permanente por los pueblos originarios de este continente y su compromiso político".

El poeta de la boina negra y la "cotona", una larga camisa blanca de algodón que constituye una prenda tradicional nicaragüense, nació en Granada (Nicaragua) el 20 de enero de 1925 y es considerado uno de los más importantes representantes de la actual poesía en español.

Se graduó en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de México, amplió estudios de Lengua Inglesa en Nueva York y también cursó estudios de postgrado en Madrid, tras lo cual regresó a Nicaragua, donde fundó la editorial "El hilo azul" y participó en la resistencia contra Somoza, por lo que fue encarcelado.

En 1957 entró en la Trapa, en la Abadía de Getsemaní, en Kentucky (EE.UU), donde tuvo como maestro de novicios a Thomas Merton, también poeta.

Continuó sus estudios sacerdotales en el monasterio benedictino de Cuernavaca (México) y los de Teología en el seminario de Colombia, y finalmente fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1965.

Fundador de la comunidad de Solentiname, prohibida por la dictadura somocista, ofrecía recitales de poesía revolucionaria en las universidades durante la lucha de los sandinistas contra Somoza.

Tras la caída del dictador en 1979 entró a formar parte de la Junta de Gobierno de Nicaragua como ministro de Cultura.

Durante su visita a Managua en marzo de 1983, el Papa Juan Pablo II lo amonestó en público y con el índice derecho le recordó que tenía que arreglar sus "asuntos" con la Iglesia.

Dos años después fue suspendido "ad divinis" por el Vaticano, que consideró incompatible su misión sacerdotal con su cargo político.

En 1994 rompió con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, debido a la exclusión en las elecciones internas de los militantes que apoyaban el Movimiento de Renovación Sandinista, del ex vicepresidente Sergio Ramírez.

A Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua le acusa -hoy mismo lo hizo tras recibir el premio- de haber implantado "una dictadura", y reclama una vuelta al "verdadero sandinismo".

Cardenal enfrenta además problemas con la justicia, que él atribuye a una "venganza" de Ortega y la primera dama y portavoz gubernamental, Rosario Murillo.

En agosto de 2008 fue condenado a pagar una multa de 20.000 córdobas (unos 1.025 dólares) por injuriar al empresario alemán Inmanuel Zerger por una disputa de tierras.

El poeta no acató la sentencia por considerarla "injusta e ilegal" y consecuentemente no pagó la multa, lo que llevó a la justicia a congelar tres cuentas bancarias de las que es titular.

Por su edad y condición se le consideró reo valetudinario, pero el juez no dictó casa por cárcel ni restricción de movimientos.

Cardenal fue candidato en 2005 al Premio Nobel de Literatura. Además del Pablo Neruda, ha recibido el Premio "Rubén Darío", máximo galardón de las letras nicaragüenses (1965), el Premio de la Paz de los libreros alemanes y el Premio por la Paz de la Asociación de las Naciones Unidas, en España.

Posee la orden cubana "Haydeé Santamaría" (1990) y en 1991 fue investido doctor "honoris causa" por la Universidad de Granada.

Entre sus obras poéticas destacan: "La ciudad deshabitada" (1946), "Hora 0" (1960), "Getsemany KY" (1961), "Salmos" (1964) y "Oración por Marilyn Monroe y otros poemas" (1965).

Además, "El estrecho dudoso" (1966), "Vida en el amor" (1970), "Homenaje a los indios americanos" (1971), y "Cristianismo y Revolución" (1974).

A principios de 1990, publicó "Cántico Cósmico", un poema de 600 páginas.

Sus últimas obras publicadas fueron sus memorias; "Epigramas" (2001), "Thomas Merton, Ernesto Candeal: Correspondencia (1959-1968)" (2003); "El verso del pluriverso" (2005); y "El evangelio en Solentiname" (2006).
.